Escucha activa: elige la respuesta
Cinco personas te cuentan algo que les pesa. Elige lo que les responderías y descubre qué provoca cada respuesta en quien la recibe.
Lo que te llevas
- Reflejar no es repetir como un loro: es nombrar la emoción y el motivo que has oído, y dejar que la otra persona te corrija.
- El consejo y la experiencia propia no son el problema; el momento sí. Primero comprende y después pregunta: «¿Quieres que te escuche o que busquemos juntos una solución?».
- Cuando notes el impulso de arreglar, quitar hierro o contar lo tuyo, haz una pausa de dos segundos y empieza por «Suena a que…».
Esta práctica no guarda nada: si quieres conservar tu frase del apartado «Tu turno», cópiala antes de salir.